Mi nombre es Luis y tengo 35 años, de los que 20 los he pasado fumando porros.

He intentado dejarlos varias veces sin éxito, pero estoy convencido de que esta es la definitiva.

Puede que como Luis, estés en pleno proceso para dejar de fumar porros, y que incluso estés sufriendo consecuencias físicas y mentales que te hagan plantearte volver a fumar una y otra vez.

Quizás la culpa te martillea la cabeza constantemente, recordándote lo mal que te sientan, lo mucho que limitan tu vida, y lo recomendable que sería que los dejaras de una vez.

Aunque ese no sea su verdadero nombre, la historia de Luis es real.

El punto de vista de este joven puede ayudar a entender mejor cómo se siente alguien que está pasando por el proceso de dejar los porros.

A lo largo de este artículo, aparecerán preguntas respondidas por él mismo, que aportarán una visión en primera persona de lo que se explique.

La historia de Luis

Al día fumaba una media de 7 porros, llegando muchos días a superarse en casi el doble, de todos los que fumaba solo sentía y disfrutaba el primero, el resto era para saciar la nicotina que me pedía el cuerpo, supongo.

A veces fumaba con tal ansiedad que me fumaba tres seguidos, y por eso en vez de fumarme un cigarro prefería un canuto. Eso me hacía estar todo el día fumado y a mi personalmente me afectaba a muy mal dejándome totalmente desganado.

Comencemos por el principio

Es muy habitual que el consumo de marihuana o hachís comience en la adolescencia, en edades de educación secundaria y generalmente vinculado con el inicio del consumo del alcohol.

El Ministerio de Sanidad español realiza cada dos años una encuesta  sobre el uso de drogas, a estudiantes de Educaciones Secundarias, y los datos de la última (realizada en 2014) son ciertamente reveladores.

De los 37.486 adolescentes encuestados, el 29,1 % afirma haber consumido alguna vez en su vida cannabis, y el 25,4 % dice haberlo consumido en los últimos 12 meses.

La historia de Luis

¿Cuándo, cómo y por qué comenzaste a fumar porros?

No recuerdo el día ni el momento exacto, pero aproximadamente sería a los 14, antes ya los había visto o escuchado por ahí y desde entonces sentía curiosidad por probarlos.

¿Por qué?, supongo que como buen niñato pensaba que estaba bien hacerlo por estar prohibido y por todo lo bueno que escuchabas que te hacían sentir.

¿Por qué dejar los porros?

La forma de consumo del cannabis ha cambiado mucho, y cada vez se hace más complicada la desintoxicación.

El THC que consumes hoy en día ha ido variando sintéticamente hasta hacerse mucho más potente. Se ha convertido en una de las drogas más peligrosas, ya que muchos consumidores padecen brotes psicóticos tras un elevado consumo.

Sin embargo, tu mayor motivación por la que dejar los porros ha de ser la liberación definitiva de las consecuencias y transtornos derivados del consumo de esta droga.

Si lo piensas un poco seguro que no te cuesta recordarlos; tardes perdidas delante de la televisión, la incapacidad de hacer algo que no incluya consumir, horas y horas delante del ordenador mirando…nada, o simplemente lo difícil que resulta hacer tareas habituales como recoger tu casa.

En resumen, se trata de que recuperes tu vida.

La historia de Luis

¿Por qué quieres dejar de fumar porros?

Decidí dejar de fumar porros porque al final algo dentro de mi explotó y me hizo darme cuenta de que todo lo que me estaban aportando era negativo, y que lo que estaba haciendo era ver pasar los días, las oportunidades y muchas personas importantes .

Claramente no compensa. Solo voy a vivir una vez.

El síndrome de abstinencia de los porros

Como siempre, nadie dijo que fuera fácil.

Científicamente no está demostrado que los porros produzcan síndrome de abstinencia físico, sin embargo, debes saber que cuando dejas el cannabis sufres una serie de síntomas molestos, que se pueden parecer mucho a aquellos que padeces cuando dejas el tabaco.

Estos síntomas varían en función de la frecuencia con la que consumas, es decir, dependen de si consumes de forma abusiva o no.

Los síntomas más habituales que podrás notar al dejar los porros son:

  • Rabia y agresividad
  • Pérdida de apetito y peso
  • Irritabilidad
  • Ansiedad
  • Inquietud
  • Problemas para dormir, incluyendo sueños extraños

También existen otros síntomas menos frecuentes:

  • Escalofríos
  • Humor depresivo
  • Dolores de estómago
  • Temblores
  • Sudores

La historia de Luis

¿Cuánto tiempo has estado sin fumar, y cuáles son los síntomas que has notado al dejarlo?

Sin fumar he estado varias veces más de un mes, no creo haber llegado nunca a dos.

Los síntomas que he notado sobre todos los primeros días era recordar lo que soñaba y solían ser sueños desagradables. Dormir no me costaba, es más, dormía con sueño en vez de quedarme inconsciente en el sofá.

Las primeras semanas sudas más y el resto de los días si piensas en los porros sientes una especie de añoranza que si no me la quito rápido de la cabeza hace que vuelva a fumar.

No me hizo perder el apetito, como igual y consumo menos dulce.

Así te sentirás cuando dejes de fumar porros

Si dejas de fumar, pronto percibirás los beneficios.

A los pocos meses empezarás a notar que tu interés por una serie de actividades aumenta, y esto se debe a que comienza a desaparecer el síndrome amotivacional que caracteriza el consumo del cannabis.

Tendrás sensaciones muy gratificantes, ya que podrás hacer muchas cosas que hasta ahora te parecían imposibles o muy costosas.

Ya no necesitarás estar encerrado en tu habitación todo el día y podrás socializar sin consumir. Quizás te leas un artículo de una revista completo, veas una película sin quedarte dormido en los títulos y al final del día duermas plácidamente sin tomar droga alguna.

También podrás ir más lejos, y podrás pensar en las necesidades y anhelos que cualquier persona tiene en la vida. Serás capaz de pensar en marcarte objetivos y conseguirlos.

¿Lo mejor de todo?

Cuanto más tiempo pases sin consumir, mayores serán esos beneficios.

La historia de Luis

¿Cómo te sientes cuando no fumas porros?

Cuando no fumo me siento una persona totalmente distinta. Me siento despierto, me siento yo, sin un peso de plomo a cuestas, y sobre todo sientes que estás viviendo el día.

7 consejos que te ayudarán a dejar de fumar porros

1- Deja también el resto de drogas que consumas

Si quieres dejar los porros tendrás que dejar el resto de drogas que consumas.

Piensalo de este modo:

Hasta ahora ibas en coche conduciendo por una carretera que no sabías bien a donde te llevaba. Has recapacitado y quieres decidir cual es tu destino. Has comenzado por parar el coche y has mirado al asiento del copiloto para ver que los porros eran tus compañeros de viaje. Has abierto la puerta y les has dicho:

Lo siento pero en este viaje no hay sitio para vosotros, salid de mi vida

Pues bien, este es el momento de que mires a la parte de atrás del coche, para comprobar si al margen de los porros, también llevabais otros compañeros de viaje “no deseados”.

Pastillas, alcohol, speed, cocaína etc. Es momento de abrirles la puerta y decir las palabras mágicas:

Lo siento pero en este viaje no hay sitio para vosotros, salid de mi vida

2- Establece rutinas

Ya hemos hablado más veces sobre la importancia que tiene establecerse rutinas y pautas concretas a la hora de conseguir la estabilidad que necesitarás al dejar de consumir cualquier sustancia.

En este artículo sobre las recaídas perfectamente aplicable a este caso, encontrarás más información al respecto.

3- Olvídate de tus relaciones de consumo

La clave ahora mismo para ti es evitar estímulos que te recuerden a los porros, como mencionaremos también más adelante.

Suena bastante lógico pensar que uno de los mayores estímulos que puedes tener es el de ver como el resto de gente consume a tu alrededor.

Sinceramente, una cosa es que quieras dejar de fumar porros, y otra es que quieras sufrir. Por lo tanto, no parece la mejor idea estar rodeado de un grupo de personas que está consumiendo una sustancia a la que has estado enganchado y que estás tratando de dejar.

En resumen, juntate con gente que no fume porros.

4- Aléjate de los lugares en los que fumabas

Vale, pensemos que ya has decidido dejar esas relaciones de consumo que mencionábamos en el punto anterior.

Es el momento de dar un paso más.

Posiblemente con esa misma gente tenías una rutina establecida, que te llevaba a quedar con ellos en cierto parque, plaza, banco, calle etc., con la única intención de fumar.

Abrazando la misma idea de no estimular tu cerebro con recuerdos que te hagan echar de menos esos momentos en los que fumabas, deja de pasar por esos lugares.

5- Apóyate en la familia

Suena a tópico y no lo es.

En muchos casos, son ellos quienes estarán a tu lado en todo momento, dispuestos a acompañarte en un proceso que puede que no resulte fácil. No desperdicies la ayuda que te ofrezcan.

Puede haber casos en los que no haya una familia alrededor a la que acudir. En tal caso, siempre existen asociaciones y profesionales dispuestos a echarte una mano.

6- Activate

Si has estado consumiendo muchos porros, posiblemente recuerdes los últimos meses o años como una densa nebulosa, en las que los días de inactividad absoluta se han sucedido uno tras otro.

Tu vida ha cambiado, es el momento de activarte, de que comiences a hacer cualquier ejercicio que además de aportarte bienestar físico, emita un claro mensaje a tu cabeza de que nada volverá a ser igual.

Elige la actividad que más te guste y recuerda que debes implementarla en tu rutina. Se trata de una herramienta tremendamente efectiva a la hora de reducir la ansiedad de consumir que puedas experimentar en algún momento.

7- Evita las actividades que te recuerden a los porros

La idea es alejarte de las actividades que más te recuerdan a cuando fumabas, ya que cuando las realizas sin fumar será inevitable que sufras de algún modo por la falta de una sustancia que hasta ahora asociabas a esa actividad.

Evidentemente, esto es algo subjetivo, y donde a una persona le puede traer a la mente los porros el hecho de jugar a la consola, a otro le puede ocurrir lo mismo al tocar la guitarra.

Esto también ocurre a otra escala al dejar el tabaco, y es muy habitual escuchar a la gente decir cuando deja de fumar cigarrillos, cuanto los echa de menos al tomarse el café de la mañana.

En el caso de los porros, un estímulo recurrente es el de los cigarrillos de liar, que te pueden crear un recuerdo inmediato a estos cada vez que te lies uno entre las manos.

Por lo tanto, si al dejar de fumar porros decides continuar fumando tabaco, fumalo de cajetilla.

La historia de Luis

¿Qué consejos le darías a alguien que esté pensando en dejar los porros?

Cada persona somos muy distintas una de otras pero de lo que seguro que todos tenemos ganas es de vivir la vida, y para resumir más; vivir el día a día .

Y así siendo conscientes de eso cada uno decidirá como querer actuar.

8- Ponte en manos de un profesional

Este último es un consejo extra.

Dejar los porros no será fácil, y es un proceso que aún puede complicarse más si consumes otras sustancias.

Por ejemplo, el alcohol y las benzodiacepinas (sustancias que suelen acompañar el consumo de cannabis) conllevan un síndrome de abstinencia que puede hacer peligrar tu salud, y su proceso de desintoxicación debe pasar por las manos de un psiquiatra especializado.

Cada persona es un mundo y cada caso diferente.
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