Da mucho miedo porque es un salto al vacío.

Dos herramientas muy diferentes aparecerán en tu viaje:

  • El pensamiento inductivo
  • El pensamiento deductivo

El pensamiento inductivo es aquel que va de lo particular a lo general, de lo pequeño a lo grande, y sobre todo, es creativo.

El pensamiento deductivo, es lo contrario, va de lo general a lo particular, de lo más grande a lo más pequeño, y en este caso es reductivo.

Abordar el deseo de la abstinencia en “modo reduccionista” te lleva a pensar así :

No puedo.

Es muy difícil.

Si no lo he conseguido hasta ahora, porque esta vez será diferente.

¿Te suenan?

Para desembarcar en la tierra de la abstinencia, tendrás que ser creativo, buscar aquello que no tienes y pensar que todo puede llegar a ser más de lo que parece.

Creatividad y empeño, ya que el tren de la abstinencia no pasa cada día.

Mantente inspirado, como el artista que se entrega a su obra, y se oportuno para no perder un tren que será definitivo.

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