Por esto no duermes al dejar la benzodiacepinas

Vueltas y más vueltas en la cama, las sábanas te incomodan, sudas, esa maldita luz que se cuela por la ranura de la persiana te hace levantarte por vigésima vez y empiezas a augurar las pocas horas de sueño de los últimos días.

Estas dejando las benzos y lo peor es pensar una y otra vez en algo a lo que no le encuentras explicación y que además te indigna bastante:

¿Empecé a tomar unas pastillas para poder dormir, y ahora que las quiero dejar son esas mismas las que no me dejan pegar ojo?

La pregunta es obvia; ¿por qué ocurre esto?

Empecemos por comprender cómo funciona tu sueño.

Un repaso rápido por las famosas fases REM

El sueño funciona por ciclos, de unos 90 a 120 minutos, que se van repitiendo a lo largo de las horas que duermes, de forma que si duermes 8 horas, habrás completado unos 4 o 5 ciclos.

Cada unos de esos ciclos se compone de diferentes fases, conocidas como NREM (4 fases) y REM (1 fase).

REM quiere decir Rapid Eyes Movement o Movimiento Rápido de Ojos (MOR), y NREM quiere decir No REM.

Hagamos un repaso a lo que ocurre en uno de esos ciclos cuando duermes:

Fase NREM 1

Estas comenzando a quedarte dormido progresivamente y tu cuerpo comienza a prepararse para ello. Tu respiración se hace cada vez más lenta, tu musculatura se relaja y tu corazón late más despacio.

Es una fase que dura algunos minutos y en la que es sencillo que despertemos, por ejemplo, ante algún estímulo externo repentino.

¿Has sentido alguna vez la sensación de dar una patada al aire y te has despertado súbitamente?

Tranquilo, es una reacción normal que ocurre con frecuencia en esta fase del sueño.

Fase NREM 2

Es el comienzo de lo que puede considerarse sueño.

La relajación corporal aumenta, y nuestro cerebro se prepara también para la fase más larga de nuestro sueño, que durará en torno a 45-50 minutos.

Fase NREM 3 y NREM 4

Son las fases de sueño más profundo, en las que tu cuerpo obtiene el mayor descanso, y en las que es habitual que surjan los sueños.

¿Te has levantado de la siesta alguna vez completamente aturdido?

Probablemente lo hayas hecho durante esta fase, en la que dormías profundamente.

Habiendo pasado por varias fases de sueño, la última de las cuales es la más reparadora para nuestro organismo, todo hace pensar que el ciclo del sueño podría finalizar aquí.

Fase REM

Sin embargo, existe una última fase en la que entrarás al dormir, la fase REM, que es la más misteriosa de todas, ya que no sabemos porqué se produce.

En ella sigues profundamente dormido, pero a partir de esta fase no solo tus ojos comenzarán a activarse y moverse, si no que tu actividad cerebral comenzará a aumentar, tu respiración será más rápida, tu musculatura no estará tan relajada y será muy frecuente que sueñes.

Otro fenómeno habitual en esta fase será que despiertes, aunque la mayoría de veces no recuerdes haberte despertado completamente.

Cada vez que despiertes, tu ciclo de sueño volverá a reiniciarse, comenzando por la fase NREM 1.

Y entre tanto REM aparecen las benzos…

En realidad no necesitaste tanta teoría el día que comenzaste a tomar benzos, posiblemente llevabas meses sin poder dormir y completamente desesperado, donde cualquier alternativa que sonara a descanso te parecía milagrosa.

No obstante, como te explicamos en este artículo, es peligroso abusar de estas pastillas tomándolas durante periodos prolongados, por eso el tiempo seguro para el uso terapéutico de las benzodiacepinas es 15 días.

Las famosas “pastillas para dormir” actúan principalmente en la última fase del sueño o REM.

Acortan esa fase, disminuyen los sueños, y como consecuencia de ello los momentos en los que te despiertas son menos. Por eso duermes más horas, básicamente.

Pero claro, los problemas aparecen cuando quieres dejarlas.

Las pastillas han inhibido tus sueños en la fase REM, y al dejarlas, tu actividad cerebral en esa fase volverá a activarse, y volverás a soñar.

Esa reactivación y la falta de costumbre a soñar, harán que puedan aparecer pesadillas y te despiertes angustiado.

Y claro, si te ponen en un lado de la balanza un sueño reparador y más prolongado, y en el otro lado un sueño interrumpido por pesadillas, despertandote angustiosamente, tu opción puede que sea volver a las pastillas.

Así se cierra un círculo vicioso, y acabas no dejando las benzos.

Si has leido el artículo que anteriormente te hemos mencionado, sabrás que las benzodiacepinas tomadas sin control son altamente adictivas, con lo que la idea de que te enredes en ese círculo vicioso no es nada recomendable.

Por supuesto, la de regular tu mismo la dosis de pastillas que tomas, se cae por su propio peso.

Tomate tu sueño en serio y ponte en manos de un profesional, que será quien te ayude a conseguir descansar de una forma saludable y equilibrada.

Escríbenos, Podemos ayudarte