Una semana dura, intensa y casi tan larga que parece mentira que por fin haya llegado el viernes.

Es el momento de desprenderte del estrés acumulado y te dices a ti mismo que unas copas seguro que te ayudan a relajarte.

Acaban no siendo “unas” sino “muchas” copas, demasiadas de hecho, y el día siguiente tienes una resaca que solo te permite moverte desde la cama hasta el sofá.

No te engañes, la manida frase “bebo solo los fines de semana” puede contener mucho más peligro del que aparenta.

Juegos de palabras

Tendemos a deducir si una persona puede tener problemas de alcohol o no en base a la cantidad de días de la semana que bebe, y esto en ocasiones puede dar pie a confusión.

Observa la diferente connotación que tiene responder a esta pregunta de una forma u otra:

¿Bebes alcohol habitualmente?

A: Si, bebo todos los días

B: Solo bebo los fines de semana

¿Quién de los dos parece que puede tener problemas con el alcohol?

¿Y si ahora te digo que A: bebe media copa de vino en la comida de lunes a domingo, y que B: se bebe el fin de semana varias botellas de vino, algunas cañas, chupitos y bastantes cubalibres?

No se trata de cuando bebas

Existen indicadores que en ocasiones pueden señalar comportamientos más preocupantes, y que perfectamente pueden aparecer un viernes después de una semana en la que no hayas probado una gota de alcohol.

Entre otros:

  • Comienzas a beber y no puedes parar o tienes dificultades para controlar el consumo
  • Llega el fin de semana y bebes porqué crees que te mereces una recompensa
  • Si bebes los viernes por la noche, y llegado ese momento y no has bebido, te sientes nervioso e irascible

Consecuencias en base a su gravedad

¿Todavía crees que beber solo los fines de semana no es tan grave?

Hagamos un repaso de las consecuencias que puede tener en ti y en tu entorno.

Desagradables

Una resaca, un par de días desaprovechados, remordimientos o alguna obligación puntual desatendida, pueden ser las “tolerables” consecuencias de un fin de semana en el que te hayas “pasado”.

Sin embargo, si este comportamiento se repite de forma recurrente, puede que sea solo cuestión de tiempo que las consecuencias pasen a mayores.

Graves

Dar una vuelta de tuerca es bastante fácil cuando hay alcohol de por medio.

En este punto surgen las consecuencias de comportamientos agresivos como peleas, maltratos y la violencia que muchas veces se asocia al consumo excesivo de alcohol.

Los accidentes de tráfico relacionados con el consumo de alcohol el fin de semana son casi una justificación suficiente para escribir este artículo.

Los datos son bastante reveladores:

El 43% de los conductores fallecidos en 2013 y analizados por el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses presentaron alguna sustancia psicoactiva en el organismo, siendo el alcohol la sustancia más común entre los fallecidos analizados (67%).

Es un problema tan enraizado en nuestra sociedad, que si lo piensas por un momento seguro que no te es difícil recordar alguien en tu entorno que haya tenido un suceso más o menos grave relacionado con el alcohol y la conducción.

Y por supuesto, la ingesta masiva de alcohol el fin de semana tiene consecuencias para tu organismo.

El más damnificado es el hígado, pero debes saber que el corazón, riñones y cerebro sufren daños graves con cada ingesta masiva de alcohol.

Muy graves

¿Consideras que ser alcohólico es un problema muy grave?

Entonces debes pensar que beber de forma descontrolada el fin de semana, además de poder representar un tipo de alcoholismo como tal, puede ser el primer paso hacia acabar necesitando beber grandes cantidades de alcohol todos los días.

Físicamente, la ingesta masiva de alcohol en un momento puntual puede acabar en un coma etílico, que en el peor de los casos puede incluso llegar a ocasionar la muerte de una persona.

Una vez más, las peores consecuencias de los accidentes de tráfico relacionados con el alcohol se muestran como una losa que en muchas ocasiones acaba siendo demasiado pesada.

La propia muerte del conductor ebrio o acabar en una silla de ruedas son algunas de las que puede padecer uno mismo, aunque las peores quizás son las ocasionadas a las personas que nada tienen que ver con que alguien haya decidido beber más de la cuenta un fin de semana y conducir.

En definitiva, puede que consideres que “beber solo los fines de semana” es una medida de control de lo que bebes, y sin embargo este indicando más de lo que puedes pensar.

Si quieres salir de dudas, podemos ayudarte.